Spring Flowers

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sábado, 4 de diciembre de 2010

SER EL MAYOR, SER EL PEQUEÑO

Mis hijos son todavía pequeñines, quiero decir, que aunque a uno le llamo el mayor y al otro el pequeño, los dos son niños pequeños. Erik tiene 3 años y medio y Oihan 1 y medio. A Erik le ha tocado tener el rol del mayor aunque no lo sea y a Oihan el de pequeño aunque ya vaya creciendo, y eso que solo se llevan 2 años, no es nada.

Os cuento esto porque últimamente es Erik (el mayor) el que va en el carro y Oihan viene andando conmigo agarradito de la mano. Un día Oihan se negó a sentarse, quería ir andando y yo entre el carro y dos niños revoloteando a mi alrededor en la acera, con coches pasando, decidí que alguno tenía que ir en el carro y le pregunté a Erik si quería ir en el carro… total que me dijo que sí, felicísimo de la vida que iba. Y así vamos últimamente, y los dos contentos.
Lo mismo nos pasa con las escaleras (vivimos en un tercero sin ascensor), hasta hace poco bajábamos con Oihan en brazos y Erik nos seguía. Pues hoy por la mañana Oihan se ha empeñado en bajar él solito y sin que le agarrara de la mano, solo quería agarrarse a la barandilla (total que a escalón cada 3 minutos… jeje),  viendo la jugada dice Erik: “¡yo en brazos!” . Al final mi marido lo ha bajado en brazos (cosa que no hacíamos hace un año por lo menos), Oihan él solito y los dos felices.
Las circunstancias de la vida nos marcan desde que nacemos, ser el mayor o el pequeño puede cambiar totalmente tu personalidad. Los padres no nos damos cuenta, buscamos la facilidad o simplemente intentamos aplicar la lógica, pero con los niños la lógica no siempre funciona, es mejor seguir el instinto.
En este caso Oihan necesita sentirse mayor, necesita sentir que es capaz de hacer las cosas que hace su hermano mayor. Y Erik al mismo tiempo necesita sentirse pequeño, que empujen de él de vez en cuando, al final desde que nació su hermano no hemos hecho más que acelerar su crecimiento y cuando los niños de su clase todavía iban (y van) en sillita, él ya tuvo que aprender a ir andando agarrado de la mano, todo un campeón por cierto.
Yo también me llevo justo dos años con mi hermana, recuerdo seguirla a todas partes, la rabia que me daba el que ella pudiera hacer cosas que yo no podía… lo feliz que me hacía que jugara conmigo.
Creo que aunque sea un engorro esperar a que Oihan baje o suba las escaleras a su ritmo, habrá que echarle paciencia, porque es bueno para él y también para Erik.

3 comentarios:

maritza dijo...

Es verdad, cada hijo tiene su personalidad y cada uno a la vez demanda cosas diferentes. Oihan quiere sentirse grande y por eso quiere parecerse a Erik y vicecersa. Y para eso estamos los padres, para ayudarles a crecer!!! un besote

Maggi Co dijo...

Es lo que tiene ir creciendo... Unos quieren independencia e ir experimentando las cosas por ellos mismos... otros, prefieren regresar a los brazos de sus padres cansados de tanta independencia :-D

Andrea dijo...

Qué monos...la verdad que como dices tú, el mayor es aun pequeño.... Muchas gracias por tu visita y tu comentario. Espero que disfrutes estas fiestas con tu familia. Besos!